A Colón, Rubén Darío



Análisis

En 1892, Rubén Darío llegó a España, acompañado por otros intelectuales hispanoamericanos, para participar en la conmemoración del cuarto centenario del Descubrimiento de América. En Madrid, y mientras se celebraban los actos oficiales en recuerdo de aquel histórico viaje, Darío leyó su poema “A Colón”. Desconocemos cuál fue el impacto de dicha lectura entre los presentes, pero podemos suponer que causó sensación.

Y es que “A Colón” no es precisamente un panegírico del viajero italiano. Todo lo contrario. Se trata de un lamento, con altas dosis de crítica y un poco de idealización, dirigido, no solo a Colón, sino también al resto de conquistadores y a la propia sociedad contemporánea española y de los países hispanoamericanos.

Son 14 serventesios de rima alterna consonante en los que el poeta nicaragüense se despacha a gusto con el objetivo de constatar las terribles consecuencias que derivaron de la conquista de América, especialmente de los efectos que tuvo en la sociedad indígena. La primera estrofa es diáfana en su mensaje. El poeta apela directamente a Colón, aseverando que la América con la que fantaseó el viajero italiano es solo un sueño perdido. Las luchas, las guerras y las crisis económicas, derivadas en muchos casos de la centenaria presencia española y de la posterior independencia, asolan Hispanoamérica.

En la segunda estrofa, Darío incide en estas luchas fratricidas consecuencia de la independencia que se desarrolló en las primeras décadas del XIX. En la tercera estrofa, Darío introduce otra idea que se despliega en el resto del poema: la idealización de los pueblos y la sociedad precolombina. Las referencias religiosas de la cuarta estrofa, a Judas y Caín, se relacionan con los traidores y los engaños que han sufrido los pueblos hispanoamericanos.

Interesante es la referencia a la Revolución Francesa de la quinta estrofa, corpus ideológico en el que se fundamenta el proceso de independencia latinoamericana. Más allá, vuelve la idealización del pasado precolombino, ensalzando a los caciques de los antiguos reinos prehispánicos. De hecho, Darío lamenta que los conquistadores no tuvieran el carácter de estos monarcas precolombinos.

La novena estrofa es elocuente, tal vez la más impactante del poema. Darío llega a desear que las carabelas nunca hubiesen arribado en América. En estos versos se concretiza la combativa idea del poema: la conquista de América por parte de los españoles solo ha traído desgracia.

En las últimas estrofas, el escritor nicaragüense mantiene el pulso lírico, con nuevas e interesantes referencias religiosas y versos que idealizan a los indígenas, especulando con un pasado sin conquista. Pero, ahora, los barrabases son los que detentan el poder, mientras Cristo mendiga, delgado y triste.

El poema finaliza retornando a la figura de Colón. Darío le pide que ruegue por unas tierras que sufren y ansían un futuro esperanzador. “A Colón” es uno de los poemas más famosos de Rubén Darío por el calado de su ideario. El poeta nicaragüense optó por un lenguaje más claro y unas metáforas menos floridas con el objetivo de universalizar su mensaje. Lo consiguió.


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Analizado por David Rubio, en Poemario, publicado en mayo de 2014, visto en https://poemario.org/colon/ .Gracias por leernos y citarnos :)