Discurso por las Flores, Carlos Pellicer



Análisis

El poeta recuerda una flor que vio en un viaje. Su belleza le conmovió. La flor, el amor, entró en su interior y todas las dudas, espinas, desaparecieron. Hay un juego, la imagen de una ilusión óptica: el pétalo, si lo vemos frente a una montaña, parece que la toca, que la acaricia. Se asocia la brisa con el movimiento de las flores, aumentando la belleza de sus colores.

Una nueva imagen aparece: la de apoyar la cara en la pared húmeda de la mañana, observando cómo la belleza del color de una flor crece en un muro. Una imagen de cómo en lo inerte también crece la vida. El ser humano desconoce por completo las plantas, su belleza e importancia. Cuanto más se descubre, menos se conoce y más queda por encontrar.

Las flores inspiran poesía con su belleza y con lo desconocido que puede mostrar una flor. El poeta está imbuido por todo lo que rodea las flores siente la conexión entre el, como ser humano, y la naturaleza, un árbol, personificándolo en un abrazo. Cuando observamos lo que nos rodea atentamente, con calma, tranquilos y relajados, podemos semejarnos a un árbol por porque estaremos inmóviles, pero atentos.

La belleza de una sonrisa, de una mujer, es fugaz, como la juventud. Los hombres no saben valorar esta belleza única, como la de las orquídeas. La belleza de una mujer es pasajera, pero cada día resurge fresca, nueva y única. Esta belleza nace en los lugares más inesperados y lejanos. El nopal, arbusto de flores grandes, cuando florece alimenta las aves. Su belleza, como la de la mujer, surge con la luz.

Hay una nota del poeta acerca de cómo la vida y la belleza, a través de las flores, que son algo importante para la sociedad mexicana, contrasta con el culto a la muerte. El poeta nos presenta la figura de un personaje mitológico junto a un día dedicado a la flor. Este personaje se representa con flores por todo su cuerpo, como símbolo de la felicidad y el amor.

Los anhelos, deseos y alegrías son similares entre pueblos distintos. México ha resurgido a través de la sangre, la guerra y la belleza de su pueblo y símbolos, como las flores. La belleza de estas atrae a los pájaros y estos ayudan, a través de su polen, a que estas se propaguen más y la belleza de estas aumente.

Para el poeta, una flor seca, por muy bella que sea, está muerta, como puede estarlo el amor. Hay que regarlo, cuidarlo, como se hace con las flores para evitar que se seque. La primavera oculta la tristeza, da color y alegría y hace que los días se llenan de vida. La primavera emana belleza a través de las flores y el cielo se contagia de esta belleza.

El poeta nos dice que la primavera en México dura hasta el otoño, aportando más vida, más luz. Es en esa época que el poeta recorre más los campos, para llenarse de esa belleza. La de la orquídea es tan única, que al poeta no le salen las palabras para describirla y escribir acerca de ella.

La imagen de los pensamientos, un tipo de flor, hace que piense acerca de su belleza y como está le inspira para escribir, crear poemas. Al final del poema, el poeta se confiesa lector. La razón de hablar de tanta belleza, del amor hacia las flores, es porque en su interior el ésta enamorado.


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Analizado por Susana Marín, en Poemario, publicado en abril de 2015, visto en https://poemario.org/discurso-por-las-flores/ .Gracias por leernos y citarnos :)