Hay un Día Feliz, Nicanor Parra



Análisis

En este poema podemos sentir como el paso del tiempo en muchas ocasiones no significa olvido, sino un impás que, cuando llega el momento oportuno, vuelve a hacer revivir y reavivar los sentimientos más íntimos de la persona. En este caso el retorno a la aldea natal hace que los recuerdos, que los sentimientos y los sentidos se despierten nuevamente, que la belleza ajena desaparezca y la conocida asomé con fuerza. Volver al pasado no siempre significa dolor, volver al pasado significa en muchos casos volver a llenarse de energía, de vida.

El poeta está sólo en su aldea natal, donde no hay nadie y nadie le acompaña. La aldea está abandonada, aunque aparentemente sigue igual. Aparecen una serie de sentimientos encontrados entre el recuerdo del deseo de haberse ido y la tristeza por haberse marchado. Los recuerdos del poeta se han mantenido en la realidad. El paso del tiempo no ha cambiado lo que mira mientras camina entre sus calles.

Todo parece unirse para sentir que ese lugar es único, hermoso. Aparecen recuerdos de su familia, de los que ya no están y otros de juventud y lugares especiales para el poeta, que siguen estando presentes en su memoria. Está un poco ciego ante la belleza que tenía su aldea.

Se da cuenta de cómo idealizamos lugares que nos son extraños, que incluso son irreales, cuando tenemos la belleza en lugares muy cercanos. Se da cuenta de la importancia que tiene este lugar para él. La ilusión vuelva el poeta y decide recordar, volver a esos lugares que han despertado sus sentidos, como aquel en donde se guardaban los animales.

La arboleda le hace recordar el mar, por el sonido de las hojas al son del viento. Recuerda a los que han muerto, como sus hermanas. La visión del molino despierta su sentido del gusto y el olfato, como lo despierta el recuerdo del aroma a café en la tienda del pueblo. Todo está igual de hermoso, incluso el río.

El árbol familiar le hace darse cuenta de lo firme que son sus raíces en esa aldea. Siente la importancia de los valores que su padre, su familia, le inculcaron desde pequeño. El estar allí le hace sentirse mejor, física y emocionalmente. El poeta nos recuerda el tiempo que ha estado fuera y, aunque este ha borrado algunas cosas, la presencia de la familia es tan antigua como la casa. Aun así falta vida en aquel lugar, necesita la luz del sol.


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Analizado por Susana Marín, en Poemario, publicado en abril de 2015, visto en https://poemario.org/hay-dia-feliz/ .Gracias por leernos y citarnos :)