Himno a las estrellas, Francisco de Quevedo



Análisis

Francisco de Quevedo, a través de las estrofas de este poema, hace un elogio, un himno, a estos objetos brillantes que cada noche iluminan nuestro planeta, que nos hacen poder ver lo que nos rodea desde otro punto de vista, que son esenciales para guiarnos y que tanto nos han ayudado a conocer nuestro mundo y a nosotros mismos.

La primera estrofa ya es una dedicatoria a las estrellas, pero con cierta prevención y temor, ya que su luz es como la de los seres que habitan la zona más oscura del mar, el piélago. También, son la imagen de la celebración de las honras fúnebres del día que se oculta y cuya luz es sustituida por las ellas.

En la siguiente estrofa hay una metáfora en la que se compara a las estrellas con el oro. Los ejércitos marchan bajo su brillo, que en algunos momentos recuerda al del zafiro, tesoros que estos ejércitos buscan para mantener los reinos. Se le personifica como a alguien que vigila y que guía al hombre (referencia al mapa de las estrellas) y se le da el poder del fuego y, al mismo tiempo, la fragilidad del cristal.

Las estrellas son señales que bajo el manto celeste nocturno han ayudado a muchos descubrimientos y han desvelado muchos misterios para el ser humano. Las estrellas visten la noche de una luz tan bella como la del día y descubren al amante que busca la oscuridad y aporta una luz especial a la naturaleza.

En la quinta estrofa aparece una imagen muy potente en el que la diosa fortuna es arrastrada por un manto de estrellas que cubre la luna. Su brillo, su belleza, es capaz de parar guerras y pactar paces temporales solamente para poder disfrutar de su fulgor.

Continúa la siguiente estrofa con una metáfora en la que se le da a las estrellas el poder de dar vida y también la muerte. También hay una referencia al estudio de sus movimientos por parte de doctores, científicos que, de una forma rudimentaria han sido esenciales para la navegación nocturna o la orientación, además de ser la base científica para estudios actuales. Otros seis nuevos versos nos hablan de la importancia de su posición en el cielo y de cómo en función de esta, se sabe cuándo va a ser la época de lluvia y siembra.
La siguiente estrofa cambia la temática que había hasta ese momento y pasamos a un plano mucho más personal, de sentimientos y, de entrada, ya nos plantea la idea de que para los enamorados son recuerdos de penas y pérdidas.

El poeta quiere buscarlas como Ícaro buscó el sol: volando. Prefiere cambiar el día por la noche como fuente de inspiración para su música y sus canciones. Así, en la última estrofa, las estrellas, a veces tenebrosas, serán sus musas, su fuente de inspiración, tanto de sus penas como de sus ansias.


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Analizado por Susana Marín, en Poemario, publicado en marzo de 2014, visto en https://poemario.org/himno-a-las-estrellas/ .Gracias por leernos y citarnos :)