Los formales y el frío, Mario Benedetti



Análisis

El amor, ese “informal”. Benedetti opta en su poema “Los formales y el frío” de Poemas de otros (1974) por una estructura narrativa y en tercera persona. Nos cuenta la historia de un enamoramiento, del primer beso, de la primera noche… Sin alardes artificiosos, ni vocabulario pomposo, el poeta uruguayo atrapa en un poema la ternura de una noche inolvidable, de esas que valen toda una vida.

Llama la atención la estructura de “Los formales y el frío”. La introducción de cesuras que dividen algunos versos en dos hemistiquios, tiene, como es habitual, una función rítmica, que en este caso es aprovechada por Benedetti para remarcar imágenes, conceptos y, sobre todo, para acentuar la presencia de los dos personajes: él y ella. El amor como toma y daca fascinante, torpe, ridículo en ocasiones, pero ridículamente maravilloso.
¿Por qué “los formales”? ¿Por qué “el frío”? El poema narra, con singular precisión y lirismo un casto proceso de seducción en el que los dos enamorados, por temor a dar un paso en falso, amarrados por la torpeza fundacional de un amor verdadero, dedican el tiempo a formalidades: el tiempo, la política, la cultura.

Prolegómenos casi siempre inevitables en los que la boca dice una cosa y los ojos muestran otra. Por eso Benedetti se refiere a la sonrisa de ella y la mirada de él. El amor puede ser tan denso, que ninguna formalidad lo contiene. El amor es tan ardiente que derrite el hielo de cualquier conversación. Más temprano, o más tarde.

Benedetti usa también escenarios contrapuestos para metaforizar la evolución de esta noche estrellada. Del restaurante para la plática, pasamos al teatro para el goce intelectual. Pero es en el espacio íntimo de la casa, al calor de un café, cuando se agotan las formalidades. Y llega el silencio. Ese silencio elocuente que anuncia el paso definitivo. La sonrisa cumple el augurio. Se cierra el libro de estilo y se abre, de par en par ya, el corazón…

“Los formales y el frío” es uno de los poemas más tiernos y emocionantes de Benedetti. Observamos, a través de la mirada lírica del escritor uruguayo, a esa pareja tropezar, dudar y amar. Esa pareja que es cada uno de nosotros. Antes o después. Y mientras esos enamorados dejan dormir, por fin, los “grandes temas”, sentimos un ardiente escalofrío nostálgico recorriendo nuestra espalda.


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Analizado por David Rubio, en Poemario, publicado en noviembre de 2013, visto en https://poemario.org/los-formales-y-el-frio/ .Gracias por leernos y citarnos :)