Manifiesto, Nicanor Parra



Análisis

La poesía es algo que baja a lo terrenal a todas las personas. Ha dejado de ser algo para unos pocos para llegar a todo el mundo, para vivirla y disfrutarla. El poeta entiende que cuanto más compleja sea la poesía, menos llegar al lector. Por eso apuesta por construir una poesía que cualquiera puede entender, porque el poeta sigue siendo una persona como todos los demás.

Apuesta por lenguaje sencillo, cercano y no en términos complicados o vocabulario extremadamente complejo. El poeta debe ser alguien cuya poesía sirva para ayudar al pueblo, para educarlo. Reniega de aquellos que escriben ejercicios de estilo, de los poetas que sólo buscan la belleza lingüística, que buscan volumen de escritura y dejan de lado la importancia de la poesía como vehículo de expresión de lo más profundo del alma, como expresión de una lucha, como algo vivo y no como una copia de algo escrito por otro.

Para el poeta lo más importante es la poesía que podamos entender, que nos muestra cómo somos, sea bueno o malo. Para él no hay que animalizar o idealizar a la mujer. Esta ha de ser bella por ser quien es, no por lo que deseamos que sea. El poeta está decepcionado con aquellos otros que se definían como revolucionarios, de izquierdas y sus discursos poéticos se quedan en eso y prefieren mantener su status económico y social burgués.

Sólo unos pocos fueron coherentes con su poesía dirigida al pueblo, cuyo fin era lo social y la lucha. Sólo unos pocos fueron coherentes con todo lo que ello significa, incluso contra aquellos que siente que son hipócritas. La poesía que denuncia el poeta se basa sólo en plasmar de manera bella y poética una denuncia social que no es original. Era más un intento de cambiar, de ser altavoz del pueblo, que de un acto real, aunque algunos poetas lo fueran de verdad.

Los ataques contra el poder, contra los ricos y burgueses no sirven para nada si se hacen sólo con poesía. Sólo cuando se pierde lo que uno tiene es cuando realmente se sufre. El poeta aboga por una poesía fresca, nueva, ilusionante y cercana, lo contrario a la anterior. Busca una nueva luz poética que llegue a todos y reniega de la que se queda en nada, en la pataleta, la que se usa para alabar a quien no lo merece, a la poesía social de bar y no de la calle.

La poesía ha de ser un medio para conseguir o llegar a algo, la pasión junto con lo racional, con lo meditado. La poesía debe ser una prolongación de la lucha social, ha de servir a un fin y necesita ser sincera, cercana y motivar al pueblo. Los nuevos poetas se bajan a la tierra, a la calle por y para el pueblo.


-------
Analizado por Susana Marín, en Poemario, publicado en abril de 2015, visto en https://poemario.org/manifiesto/ .Gracias por leernos y citarnos :)