No me Pregunten, Pablo Neruda



Análisis

Neruda fue un hombre comprometido. Comprometido con su causa. Cuando se define a alguien como «comprometido», parece un hecho positivo en sí mismo. Pero a lo largo de la historia de la humanidad, muchas personas cometieron actos terribles, precisamente por estar firmemente comprometidos con una causa. Pero preferimos poner como ejemplo a un personaje literario. Raskolnikov, el protagonista de Crimen y Castigo, nos puede servir.

Neruda, hombre de fuerte personalidad, se adhirió al credo comunista, lo cual marcó en buena parte su trayectoria. Al poeta chileno, no obstante, le costó aceptar lo que parecía inaceptable. Él, que había recibido el Premio Stalin y que había escrito una famosa oda al dictador comunista, tuvo que escuchar de su sucesor al frente del PCUS el discurso de 1956 en el que se denunciaban las purgas estalinistas. Las críticas de Kruschev a Stalin marcaron una evolución en la historia política mundial. El compromiso de Neruda se resquebrajó, su vida cambió.

“No me pregunten” pertenece a una etapa nerudiana en la que las dudas, la oscuridad, la melancolía y las excusas toman protagonismo. El escritor chileno tiene 54 años cuando publica Estravagario, uno de sus poemarios más famosos. Todos los estudiosos de la obra de Neruda coinciden en que este libro marca un cambio temático y estilístico en su trayectoria. Solo hay que leer “No me pregunten”…

La interpretación de este poema puede ser variada, pero no cabe duda de que la melancolía, el temor por el paso del tiempo y la reflexión sobre el pasado, están presenten. ¿Por qué “no me pregunten”? Si nos ponemos suspicaces podríamos interpretarlo como una excusa, tipo «yo no sabía nada». Podría ser una respuesta ante cierto tipo de acusaciones, pero si fuera así el caso, Neruda no quedaría en muy buen lugar.

Tal vez el poeta chileno medite sobre los errores o sobre sus etapas más oscuras. Como decían en una célebre película «todos necesitamos recuerdos para saber quiénes somos pero… los recuerdos son impresiones, no registros». Neruda también necesita recuerdos, pero algunos prefiere no recordarlos… Su corazón pesa de recuerdos y el agua purificadora parece haberse llevado algunas manchas.

En la segunda estrofa Neruda parece admitir errores, equivocaciones. Incluso hace algo que pocos sabemos hacer: darle la razón al otro. ¿Cuántas personas conocemos que admitan que estaban equivocados tras una discusión? En la segunda parte del poema, no obstante, Neruda se reivindica. No todo es tan malo, nos queda el amor.

Al final Neruda, pone su corazón como prueba de su sensibilidad. El corazón es más duro que antes, ha sufrido, se ha desengañado, pero late. Y no todos pueden decir lo mismo, parece expresar Neruda. “No me pregunten” es un poema de hondo significado vital, duro y áspero, pero esperanzador. El corazón bombea amor y esperanza y diluye las tinieblas del pasado…


-------
Analizado por David Rubio, en Poemario, publicado en diciembre de 2014, visto en https://poemario.org/pregunten/ .Gracias por leernos y citarnos :)