Quiero ser en tu Vida, Martín Galas



Análisis

Todos queremos ser en la vida de alguien algo más que un instante… La primera estrofa de este poema de Martín Galas es, tal vez, la más afortunada del poema “Quiero ser en tu vida”. No solo en relación a su mensaje, sino también a su estructura, a su ritmo y rima. Solo con recitar esta primera estrofa (y tal vez la segunda) ya sabemos que tiene musicalidad. Junto a ella, se nos transmite el tema esencial de esta pieza: lo que pretende un amante.

A nadie la gusta pasar por la vida de otra persona solo como viento, sin dejar rastro. No nos agrada que nos olviden, sobre todo cuando nosotros olvidamos a esa persona. Si hablamos de amor, claro, nadie quiere ocupar solo un instante en la vida de otro ser humano. Es el orgullo, la honra del enamorado. No solo buscamos ser correspondidos, sino que además pretendemos dejar una huella eterna. Porque la huella del amor tal vez sea la más duradera.

Martín Galas expone en “Quiero ser en tu vida” este orgullo de enamorado, señalando todas las cosas que quiere. No solo quiere a esa persona, quiere más. Por eso a veces el amor es egoísta.

Recuerdo una película en la que un joven enamorado se declaraba a su amante mucho más madura. Esta, sorprendida, le pregunta: “¿Y qué quieres?”. Y el joven responde: “Nada”. Esa es para mí la plasmación más pura del amor, la que no quiere nada del amante. Pero abunda muy poco, tal vez se viva solo una vez, o un instante, tal vez nunca…

En “Quiero ser en tu vida” no hablamos de ese amor desinteresado. No. Es un amor romántico, dramático, pomposo, pero totalmente respetable. No me malinterpretéis. Este es el amor real, el egoísta. Fijaos, si no, en la quinta estrofa. El yo lírico quiere que su amante sufra por él. Vanidad de vanidades, todo es vanidad…

Galas lo deja muy claro, el amante quiere ser el principio y el fin, el alfa y el omega, de su ser querido. Y en la última estrofa lo aclara todo. En realidad, lo que el amante desea es que el amor de su amada sea como el suyo, exactamente igual. Él sufre, ella debe sufrir; él ama como nunca ha amado, ella igual. Solo así, los dos serán uno, y se comprenderán.

El amor egoísta, es el amor verdadero, el común. No hay nada malo en ello, es nuestra naturaleza, expuesta diáfanamente en esta pieza del mexicano Martín Galas.


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Analizado por David Rubio, en Poemario, publicado en octubre de 2015, visto en https://poemario.org/quiero-ser-vida/ .Gracias por leernos y citarnos :)