En la Verde Orilla, Luis de Góngora



Análisis

Luis de Góngora fue un poeta español que nació en Córdoba en el año 1561 y murió en esta misma ciudad en 1627 tras haber vivido (debido a sus estudios) en otras ciudades como Salamanca o Madrid. Se trata del máximo exponente de la poesía culterana, corriente estilística que se centraba en la forma para crear belleza y llegar a los sentidos de los lectores. Dicha corriente fue una de las más relevantes durante la época de la lírica barroca. Tres siglos después de su muerte (en 1927) un grupo de poetas se inspiraron en su obra y fueron por ello conocidos como la Generación del 27.

En la verde orilla es un interesante poema cuyas ideas vienen expresadas por un lenguaje cuidado y unas construcciones complejas y de nivel elevado. El poema se compone de cuatro estrofas de seis versos cada una. Estos versos son en su mayoría octosílabos, salvando los dos últimos de cada estrofa que son de seis sílabas cada uno y forman un estribillo que se repite al final de cada una de las cuatro estrofas. Cuatro sextillas de rima asonante y el siguiente esquema métrico: 8a 8b 8c 8b 6d 6b.

En cuanto al tema del poema diremos que con la complejidad propia de la poesía culterana, Góngora nos habla de aquello que aconteció un día en el que una tal Jacinta (verso 3) fue vista por él cerca de la orilla del Guadalquivir, río que cruza la ciudad natal de nuestro poeta. Con sus versos Góngora logra que el simple y cotidiano hecho de ver a una chica se convierta en algo apoteósico, pues al ser contemplada por el Sol, con sus rayos, la luz, las flores, los pájaros, etc. ella se convierte en algo parecido a un amanecer (“porque piensan (y es así) / que el Sol que sale en oriente / vuelve otra vez a salir”, versos 13 – 16).

La estructura interna del poema coincide con la división de las estrofas; tenemos pues cuatro subtemas. La primera estrofa (versos 1 – 6) es la introducción: los rayos, quienes se acercan más que el Sol a la Tierra, le cuentan a éste que Jacinta se encuentra en la orilla del Guadalquivir peinándose con un peine de marfil. En la segunda estrofa se expresa la idea de que ella es más blanca que todo lo que blanco existe: “la vio oscurecer los lirios” (verso 9). En la tercera estrofa Góngora la compara con un amanecer, pues aquel que la observa cree que ha vuelto a salir el Sol desde el oriente (versos 15 y 16). Por último se nos expresa cuánto sería capaz de hacer el Sol a cambio de un solo cabello suyo: le daría mil rayos (verso 20) y envidiaba a aquel que podía quedarse allí en la orilla del Guadalquivir no hasta el ocaso sino mientras ella permaneciera.

En cuanto al estilo y los recursos literarios empleados en el poema, hemos de destacar la alteración del orden lógico de las oraciones (por ejemplo entre los versos uno y cuatro); la metáfora: “la vio oscurecer los lirios” (verso 9) y también en los versos 15- 16 y 19-20. La personificación de elementos de la naturaleza es otro de los recursos más empleados por Góngora: “los rayos le cuentan al Sol” (verso 1), “los pájaros la saludan” (verso 13), etc. Y por último la hipérbole: “la mano oscurece al peine” (verso 7).
Resulta, ciertamente, un poema exquisito y único que sitúa a su autor entre los mejores poetas del mundo.


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Analizado por Victoria Jorrat, en Poemario, publicado en agosto de 2014, visto en https://poemario.org/verde-orilla/ .Gracias por leernos y citarnos :)